Bangaholic

Como de costumbre, nos levantamos con el pie travieso y nos ponemos manos a la obra con internet. Después de varios intentos fallidos en distintas páginas de contactos (el mail de validación se ha quedado de parranda) Bangaholic nos abre sus puertas para dar rienda suelta al alma salvaje que llevamos dentro.

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Algo que siempre nos gusta analizar es cómo muchas webs tienen estudiado el tipo de imágenes que deben colocar en su página de registro. Dirigida claramente a un público masculino con ganas de gamberrear en la red y con la bragueta ya bajada.

Decidimos probar una cosa nueva: registrarnos como hombre y después como mujer. De esta manera podremos comprobar y comparar cómo cambia el diseño de la web según el sexo del usuario.

Bangaholic como hombre

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Los datos personales no van más allá de los justos y necesarios: nombre, correo, contraseña y fecha de nacimiento. Algo rapidito para pasar cuanto antes a la acción. Las opciones parecen amplias y atractivas: que si chicas en vivo, galerías de fotos y vídeos, vídeo chat… Pero con la miel ya en los labios todo se queda en eso, en saber lo que podrías hacer si con la mano que nos queda libre introducimos nuestro número de tarjeta. Nos damos cuenta que no podemos hacer absolutamente nada, ni acceder a un perfil que nos interesa. Sin VISA no hay paraíso.

Bangaholic como mujer

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Las mujeres, por lo general, en este tipo de páginas reciben un “mejor trato”. Con esto nos referimos a que tienen un mayor acceso a la web sin gastarse ni un euro. Pero Bangaholic apuesta por la igualdad y seas del género que seas aquí tienes que apoquinar.

Para adornarlo, te exigen que cubras un perfil mucho más detallado. Puedes decir cosas sobre tu vida personal y describir tu físico o incluso alardear de los idiomas que dominas. Datos que posiblemente el 99% de los hombres no vayan ni a mirar si tu foto de perfil enseña carne. Nos llama la atención que entre las variadas opciones en “tipo de cuerpo”, aparezca la opción de minusválido, algo que nunca antes habíamos visto y creemos necesario. Un minipunto para Bangaholic.

Pero los minutos de gloria duran un abrir y cerrar de ojos. Para poder ver los miembros de la web tenemos que subir una fotografía nuestra. De lo contrario, te quedas con las ganas e incertidumbre de qué será lo que nos espera. Siendo hombre, en ningún momento te exige que te muestres para pasearte por la página, pero como mujer tenemos que enseñar cacho. Esto no nos parece bien. -1 minipunto.

A pesar de habernos jugado nuestra privacidad, colocando nuestra cara, las posibilidades siguen siendo de lo más escaso. Podemos realizar búsquedas de todo tipo (más popular, caras nuevas, conectado en este momento) pero una vez que intentamos acceder al perfil que nos interesa ocurre esto:

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Nuestra indignación va en aumento cuando nos damos cuenta que las opciones en la barra superior no son las mismas. Siendo mujer estas están limitadas y no tenemos opción de acceder por ejemplo a la zona de chicas en vivo o la galería de fotos y vídeos. Creemos que a muchas mujeres también les apetecería poder ver como otras personas hacen virguerías con su web cam. Tanto a hombres como a mujeres, ¿por qué no? Experimentar es vivir.

2 comentarios

  1. Yeison dice:

    Hola me gusta mucho esta pagina

  2. Yeison dice:

    Quiero conocer el programa

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